La marcha de José Mari ha dejado en el colegio, en la residencia, y en todos nosotros una amalgama de sentimientos y emociones encontradas, y una pregunta en el aire : ¿Cómo suceden cosas así?….
No quisiera desde aquí caer en los tópicos ahora que no está entre nosotros, pero no se puede negar que los chavales literalmente lo adoraban: siempre cercano, cordial, dispuesto…. queda aquí un recuerdo inolvidable, ahora mismo empañado por la dureza del trance.
Quisiéramos dar nuestro más sentido pésame a sus familiares, y a todos los que lo sentían como tal, pues aquí siempre fue el “tito”.
Siempre que alguien se va, pienso en un breve poema musicado de Xoel López, y me aferro a mi fe…..
“Ojalá sea verdad, que existe el cielo en realidad, quien tuviera fe en cada poro de la piel, si creer es imaginar lo que no podemos saber,Ojala sea verdad todo lo que no se ve.
Que cuenten conmigo, llegado mi momento, que juzguen mis actos, a eso no le tengo miedo, si es verdad todo lo que dicen sobre él, Ojala que exista el cielo y yo acabe allí también, Ojala que exista el cielo y nos volvamos a ver”
Adios Jose Mari!!
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Chicos y chicas del colegio quisieron recordarlo así
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